martes, 13 de marzo de 2007

Nuestro camino


Esta historia venturosa me vino a suceder en los momentos sanos en que estaba de merecer daba gracias por mi existencia; daba gracias al dios creador... ahora que no doy gracias; realmente no se quien soy yo... asimismo y con el brillo de un destello de luz brillante, muere un día de padecer.


Martes trece que cual villano veo grato en el camino, como parte ardiente y fresca de temores y de ofrendas; de vivencias y lujurias de la vida ardua y pura pensamientos todos sanos de compleja discreción; dan semblante de carácter a quien duda de dar arte a este texto sabe dios...


...como parte ardiente y fresca...

Liberado de temores vivo sano, fuerte, ufano... golpeando con la mano sobre losas de pasión y recuerdo disonante de perder aquel instante que por fuerza y por bajeza, yo pretendo dar alcance recuperar el momento y revivir el distante, periodo de tiempo aparte...


Salta el hado y cual gacela se escapa por la vereda y sigo cual estela deja estrella fugaz estival, como parte refulgente de la vida disidente de los modos e ilusiones de los pocos mudos dones que nos dados con gracia estúpida idolatría de los recuerdos de cada día que dejan mella.


Concluyendo con empatía, divergencia y mucha vida; recluimos en el tiempo el pecado descontento de vivirte cada día como si de tarta o sandía postre fresco de mi casa con seriedad y sin guasa, recordando por momentos caballerías y jumentos que nos han prestado aguas, para el camino sediento.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿Cómo puedes haerlo tan JODIDAMENTE BIEN?
¡Jo!

Que le vaya bonito, buen hombre.
Besos.