Sabias palabras las que hacen dar con éxito en la vida pasada... disfrutada al fin y al cabo con sus altos y sus bajas, son sus fríos y sus caminatas, con su ira y nuestra comprensión... con alegría y acumulación de acontecimientos...
Perdidas y ganancias que nos hacen ser más pequeños cada día por descubrir la inmensidad... de entre los pensadores, Sócrates da en el punto de inflexión; cuanto más acercas sabiduría a tu inteligencia, te das cuenta de lo lejos que se encuentra la plenitud del conocimiento... cuanto más creces, más te empequeñeces... es la base del urbanita en la urbe (llega a más, tiene más, posee más; pero él, en comparación, es menos...)
Cola de León... antes, que cabeza de ratón... célula del indivíduo... planetoide del Universo... átomo de una molécula... componente de una salsa... la salsa de la vida...
Recriminar esto al conocimiento es como pretender saltar al sol y prendértelo en la solapa... y sobre todo... ¿para qué?
Como todo lo anterior el amor es menos, porque es lo más... cuanto más das, más tienes, pero menos posees... disfrutas más de todo... pero un todo tan inmenso que nunca se puede llegar a sus límites... y cuanto más inmiscuido estás en él... más quieres querer queriendo..., amando...
Discurre una gota de sudor por mi cara mientras escribo esto; como el agua de un río que lleva la vida a todos los puntos por los que pasa... hasta que llega a la inmensidad marina, y como tal desaparece, para ser mar; siendo menos... es más...

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