jueves, 8 de febrero de 2007

Lokura de Amor

Era invierno... hacía frio y el viento cortaba en las partes del cuerpo descubiertas... y yo desnudo... sin temor, bravo estandarte de la estupidez; viendo como de la heridas del envés de mis manos, brotaban de las pequeñas heridas infligidas por los cristalillos de hielo, pequeñas gotas de sangre; vislumbraba un mar de vida y un reguero de muerte...

Sin inmutarme, demembrando las últimas semanas; con una calma total, calma chicha... rememoraba esos buenos tiempos; en que ella estaba allí junto a mí, pero distante; su calor era lo más cercano a su corazón en que yo me encontraba y con hipócrita dulzura me vendia ilusión apátrida de todo amor; tan distantes... yo allí acompañadamente solo, gritando con demudado desgarro un simple comentario, una sola palabra, que fue de esa pasión desenfrenada... esa ilusión por todo lo común; esa vida ya perdida... ese futuro truncado y sin tregua aprtado de todo intento de recuperar, las naves empleadas en la lid del desembarco de...

Él tampoco tenía la culpa; la culpa fue de nosotros dos... yo, por no verlo claro... cuando ella desconfiadamente lanzaba signos, aunque hipócritamente decía, que nada pasaba y ella... no la culpo; sus razones tendría... la razón de la sin razón... en cierto modo; tenía siempre ese comentario como salida... 'no nos comprendíamos...'; entendíamos lo que decíamos pero no solo de palabras se puede llenar la vida... ahora, nada...

Esta es la muerte de mi ficticia relación, de sin-amor, pero sigo preguntándome, ¿Si no nos queríamos, porqué sufro...? ¿Será que si que había algo y que no sería mutuo...? ¿Será jícara sin agua...? ¿Será imposición y pérdida de mando...? Vanas preguntas sin respuesta, que tampoco quiero responder... ¿de qué me serviría...? Como el fénix, ha de surgir de entre sus cenizas, he de renacer, no renacer sino vivir, mi nueva vida...

1 comentario:

Anónimo dijo...

no tu nueva vida, sino tu vida